
viernes, 7 de agosto de 2009
En el camino de Kerouac

viernes, 24 de julio de 2009
Mi orilla intranquila

La desaparecida y más grande banda de rock española, liderada por Enrique Bunbury -una especie de Jim Morrison hispano - cultivaba en sus canciones poesía pura. Con sólo cuatro álbumes de estudio - El Mar no cesa (1988), Senderos de Tradición (1990), El Espíritu del Vino (1993), y Avalancha (1995) - conocí la música de los Héroes del Silencio con el potente single "Entre dos tierras" sonando constantemente en las radios. Con el tiempo las canciones siguieron llegando y su poesía se transformó - tal como dice uno de sus temas - en mi orilla intranquila.
"He oído que la noche es toda magia /y que un duende te invita a soñar"..." Amanece tan pronto / y yo estoy tan solo / que no me arrepiento de lo de ayer / Las estrellas te iluminan / te sirven de guía / te sientes tan fuerte que piensas que nadie te puede tocar" (Maldito Duende).
La cumbre de la poesía de los Héroes del Silencio se encuentra en la tremenda "Con nombre de guerra". En su letras, Bunbury narra el ultimo encuentro con una prostituta en donde una profunda pasión desplaza cualquier rastro de placer pagado: "Dejo en tus manos lo que hemos acordado/ la lluvia de hace un rato / ahora solo necesito descansar / Y dejemos que los sueños se apoderen del deseo / recordemos que lo nuestro / se me olvidará el momento". La canción avanza y se hace más evidente el dolor ante una despedida que anuncia más que el fin de una simple cita: "Y dejemos que lo cierto / sea lo que imaginamos / recordermos que lo nuestro / todavía no ha acabado". La forma en que Bunbury interpreta el tema nos hace pensar que esta historia le ocurrió de verdad y que le dejó secuelas como la ansiedad y la impotencia de saber que esa magia se apagará por siempre. Que la chispa que hace explotar el deseo en ese cuerpo no la encontrará en otro. Que su orilla intranquila seguirá intranquila mientras su sed -por esa pasión - no se apage.
jueves, 16 de julio de 2009
La noche de Murakami

miércoles, 24 de junio de 2009
En el Café de la Juventud Perdida
La historia es narrada a través de cuatro personajes que nos cuentan su visión de los hechos cuyo epicentro es Le Condé, un café del París de los años sesenta. Refugio de poetas e intelectuales perdidos, en medio de la bohemia surge una joven mujer que hipnotiza a los parroquianos, a la cual bautizan como Louki.
El estudiante y los puntos fijos. El personaje que inicia el relato es el guardián del mayor tesoro de Le Condé, una libreta heredada en cuyos apuntes se detallan todos los nombres de los clientes - los puntos fijos - del café por más de tres años, donde el nombre de Louki resalta por sobre todos los demás. "Louki con el moreno de chaqueta de ante". ¿Acaso existió algún parroquiano para el cual Louki pasara desapercibida?. ¿Pero quien era ese desconocido?. Comienza el misterio.
Hubiese sido interesante conocer la versión de otros personajes de la novela como la del guía o gurú intelectual o la del esposo abandonado, pero Modiano se da el lujo de retratar en pocas páginas un mundo donde distintos personajes - sin necesidad de desarrollarlos, excepto a Luoki- pululan, como satélites, alrededor de un lugar conocido como el Café de la Juventud Perdida.
jueves, 11 de junio de 2009
Esas grandiosas canciones de los 80 (II)
Por esos mismos años, mientras Human League electrificaban su oscura imagen a través de melódicas canciones pop, sus compatriotas de OMD - abreviatura de Orchestral Manoeuvres in the Dark - iluminaban las sombras de la new wave primero con "So In Love" del álbum Crush (1985) y luego con la exquisita "If You Leave" (1986).
Esta es sin duda una de las más grandiosas rock balads americanas de todos los tiempos : "No importa como intente convencerme / Esta vez no perderé el control / Al ver tus tristes ojos azules / Y de repente mi corazón no puede decirte que no." Una canción para escuchar, cantar y recordar mil veces.
domingo, 7 de junio de 2009
Siempre tendremos Paris

"Sin Aliento" (1959), la ópera prima de Jean-Luc Godard y una de las semillas de nouvelle vague francesa - paradójicamente inspirada por el film americano "Rebelde Sin Causa" de Nicholas Ray (1955) - , es una película rodada con cámara en mano y cuyo montaje sincopado al ritmo del be bop, cuenta las aventuras de Michael - interpretado magistralmente por Jean Paul Belmondo - que escapa por las calles de París luego de robar un auto y matar accidentalmente a un policía. Michael es un rebelde, hijo de la generación beat - el mensaje de Jack Kerouac y compañía está presente en todo el film - que logra encontrar refugio en casa de su novia americana. Es aquí donde se desarrollan los momentos más intensos del film gracias a los inteligentes diálogos "entre la pena y la nada, yo escogería la nada...la pena es un compromiso" - la leyenda dice que los actores se daban el lujo de improvisar - y la innovación cinematográfica en el uso del "estudio visual": como ocurrió antes con el cine de Orson Welles, Godard se convirtió con esta película en un revolucionario de la técnica con sus violentos saltos de cámara. El objetivo de interrumpir las secuencias de esta forma era que los cortes resultaban bellos en sí mismos, ya que ponían énfasis en que lo que se estaba viendo era cine. Así nuestros ojos no observan una escena , sino un medio que nos permite ver esa escena, pero que tiene vida propia.
En una de los planos de "Sin Aliento", Michael se encuentra con una fotografía de Humphrey Bogart, otra excusa perfecta - además de "Al Sur de la Frontera, al Oeste del Sol" de Murakami - para ver una vez más "Casablanca" (1942) de Michael Curtiz. Siendo para mí una de la mas grandes películas de todos los tiempos, el feeling y la elegancia que los pareja interpretada por Ingrid Bergman (Ilsa Lund) y Bogart (Rick Blaine) logra se ha visto pocas veces en el cine - contemplar a James Stewart y Grace Kelly en "La Ventana Indiscreta" (1954) de Alfred Hitchcock y más recientemente a Tony Leung y Maggie Cheung en "Con Animo de Amar" (2000) de Wong Kar-Wai producen el mismo efecto -. El film narra los acontecimientos que ocurren en plena segunda guerra mundial en el Rick's Cafe de Casablanca, de propiedad de Rick Blaine, un estadounidense enigmático, duro y con un pasado que pocos conocen. Una noche aparece inesperadamente un líder de la resistencia, acompañado por su esposa, Ilsa Lund, con quien Rick había vivido un apasionante romance en París en vísperas de la ocupación nazi. Es cierto que está llena de clichés y frases citables que evidencian su génesis hollywoodiense, pero escenas como el reencuentro de los antiguos amantes en el Rick's Café o su inesperada despedida en el Aeropuerto - creo que se trata de una de las imágenes más recordadas en la historia del cine - hacen que nos olvidemos de cualquier prejuicio, porque la película está montada con una belleza visual inconfundible. Con una emocionante banda sonora compuesta por uno de los mejores compositores de todos los tiempos (Max Steiner), con "As Time Goes By" sonando de fondo - "play it again Sam!" le ruega Ilsa Lund al pianista -, Casablanca es el melodrama clásico por excelencia.
"Sin Aliento" y "Casablanca" son dos historias de pasión, deseo y perdida, perfectamente filmadas y acompañadas de notables bandas sonoras. Es así que la música se transforma en un ingrediente escencial ya sea para extraer los sentimientos o escapar de ellos y París se convierte en el lugar para hacerlo posible. París, siempre París. La ciudad romántica por definición. La fuente de inspiración de escritores, pintores, músicos y cineastas. Como el jazz, como las novelas de Murakami, Modiano o Kerouac, siempre tendremos París.
miércoles, 27 de mayo de 2009
El ying y el yang

"Black Book" (2006) de Paul Verhoeven, narra la historia de Rachel Stein (interpretada por Carine Van Houten), una cantante judía que huye de los nazis y se hace espía al unirse a la Resistencia que lucha contra la ocupación en Holanda. Magistralmente filmada - a un ritmo que no deja pestañar en ningún momento a pesar de sus 145 minutos-, la película se inicia con la huida y posterior muerte de la familia de Rachel en manos de los nazis, pasando por sus escondites en diversos lugares hasta que la Resistencia le pide que se infiltre con el enemigo -bajo el nombre de Ellis de Vries- , gracias a su atractivo sexual. Con el paso del tiempo las cosas no salen como lo planeado pues Rachel y un general nazi se enamoran, por lo que traidores y héroes transitan de ambos lados, incluso de forma más cruda después de la Liberación. Al respecto, Verhoeven dice " Todos los horrores de la película están basados en la realidad, pero hubo cosas mucho peores que las que vemos en la película. La idea siempre fue que crearíamos una situación en donde lo peor ocurriría después de la liberación."